“Si hablamos puntualmente del negocio, fortalecemos las comunidades, la educación y la gobernanza de la compañía”, suma Luis Demicheli, gerente de Sustentabilidad de Mastellone Hnos. “Alineamos la estrategia corporativa mediante los compromisos de la política de sustentabilidad, integrando estos desafíos en toda su cadena de valor. La reducción de emisiones es un objetivo prioritario, lo que le permitió convertirse en la primera empresa láctea del país en verificar su huella de carbono bajo estándares internacionales. El mercado exige envases con menor impacto ambiental, es por eso que continuamos trabajando en el plan de Packaging Sustentable 2030 para llegar al 100% de los envases sean reciclables, reutilizables o compostables”, asevera Demicheli.
“Los consumidores demandan mejores estándares de cuidado animal y trazabilidad, por eso desde la compañía reforzamos y promovemos las buenas prácticas, trabajando con los proveedores de insumos, materias primas lácteas y no lácteas. Otro de los pilares importantes es trabajar en la innovación de nuevos productos, más nutritivos y adaptados a las nuevas necesidades de los consumidores”.
¿En qué se están identificando las oportunidades más significativas de innovación vinculadas a la sustentabilidad? ¿En productos, procesos, modelos de negocio, o en otros espacios?
Las mayores oportunidades de innovación sustentable se logran en una integración transversal de todo la cadena de valor:
¿Cuenta la compañía con mediciones de retorno de inversión en términos de impacto ambiental, social y de gobernanza? ¿Cuáles son los resultados?
Mastellone Hnos. S.A. mide su desempeño de triple impacto a través de su tablero de indicadores (ambientales, sociales y de gobernanza) y publica sus resultados en su reporte anual de sustentabilidad, alineado con estándares internacionales como GRI, SASB y Dairy Sustainability Framework (DSF).
Por ejemplo, en cuanto al impacto ambiental y económico, se trabaja en la eficiencia energética. Hoy, el 80% de la energía eléctrica proviene de fuentes renovables, lo que reduce la dependencia de combustibles fósiles y optimiza costos operativos a largo plazo.
En cuanto a economía circular, el 96,4% de sus envases ya son reciclables y se ha logrado un 99,8% de reciclado en su centro de circularidad. Esto se complementa con la recuperación del 17,8% del agua utilizada en sus procesos industriales.
Además, es la primera láctea argentina en verificar su huella bajo la norma ISO 14064-1, lo que permite una gestión precisa para futuras reducciones por emisiones.
¿Los consumidores argentinos realmente pagan más por productos sostenibles?
En 2025, el comportamiento del consumidor argentino frente a la sustentabilidad presenta una marcada dicotomía entre la intención declarativa y la acción real, condicionada principalmente por la coyuntura económica. Pero algunos estudios recientes indican que el 75% de los argentinos evalúa el impacto social y ambiental al comprar alimentos. Puntualmente, el público de La Serenísima refleja una tendencia específica, ya que percibe la la sustentabilidad como un estándar de calidad y confianza.
¿Se están ajustando las narrativas de sustentabilidad frente al escepticismo creciente?
Desde la compañía hemos evolucionado en materia de comunicación para enfrentar el escepticismo que puede haber actualmente en la sociedad basada nuestras comunicaciones y narrativas en la evidencia técnica concreta y tangible pero también en la transparencia de la información.
Uno de nuestros criterios es verificar o certificar externamente por terceros la información, como nuestro reporte de sustentabilidad. También, se verifica la huella de carbono bajo norma ISO 14064-1 y certifica su programa de bienestar animal a través de IRAM, y demuestra el impacto en la producción primaria y lo comunica en todos sus envases.
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