Estados Unidos se prepara para restablecer aranceles generales del 15% sobre sus importaciones esta semana, en un nuevo intento del presidente Donald Trump por reforzar su política comercial tras el revés judicial sufrido el mes pasado.
La administración estadounidense planea aplicar este incremento arancelario bajo la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, un mecanismo que permite imponer gravámenes temporales en caso de emergencia económica o amenazas a la seguridad nacional.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó que estos aranceles, que inicialmente se habían fijado en un 10%, aumentarán al 15% “probablemente en algún momento esta semana”, en línea con lo anunciado previamente por el mandatario.
Bessent explicó que la medida tendrá una vigencia de 150 días, salvo que el Congreso decida extenderla, y que durante ese periodo el gobierno estadounidense buscará concluir investigaciones relacionadas con preocupaciones de seguridad nacional y comercio desleal que motivaron la imposición de los aranceles.
Estas pesquisas podrían derivar en nuevos paquetes de medidas, ampliando el alcance de los gravámenes.
La administración de Trump recurre a nuevas herramientas legales para restablecer los aranceles que fueron invalidados el pasado 20 de febrero, cuando la Corte Suprema de Estados Unidos declaró ilegal el uso de poderes de emergencia económica para imponer tarifas recíprocas a algunos socios comerciales.
El fallo, respaldado por seis jueces contra tres, dejó sin efecto inmediato una serie de incrementos arancelarios que afectaban especialmente a importaciones provenientes de China y México, justificados por la Casa Blanca en el combate al tráfico de fentanilo y la protección de la industria estadounidense.
Tras la decisión del tribunal, Trump indicó que buscaría alternativas legales para reimponer los aranceles, confirmando esta intención el secretario Bessent en una entrevista con un canal económico estadounidense.
Bessent subrayó que la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974 otorga facultades muy amplias y ha resistido más de 4.000 impugnaciones judiciales.
“Avanzan con más lentitud, pero son más sólidas”, aseguró el funcionario, quien además pronosticó que los aranceles generales regresarán a su nivel anterior en los próximos cinco meses.
La subida al 15% no afecta los gravámenes sectoriales específicos que ya pesan sobre productos como acero y automóviles, medidas que forman parte de la estrategia comercial de la administración Trump desde su llegada a la Casa Blanca.
La perspectiva oficial es que la reimposición de los aranceles permitirá a Estados Unidos recuperar su capacidad de negociación en el ámbito comercial internacional y responder a las preocupaciones sobre prácticas desleales y amenazas a sectores clave de la economía.
El gobierno estadounidense planea aprovechar todas las herramientas jurídicas a su disposición para restablecer el esquema tarifario, mientras avanzan las investigaciones que podrían derivar en nuevas medidas en los próximos meses.
(Con información de AFP y EFE)
