Lo que parecía una simple piedra en la playa terminó provocando sorpresa entre especialistas y aficionados a los fósiles . Christine Clarke caminaba por la costa el día después de Navidad cuando algo entre las rocas le llamó la atención. La pequeña pieza, según contó, “parecía estar sonriéndome”.
Incluso bromeó al compararla con una dentadura postiza. La llevó a casa, publicó la imagen en un grupo de Facebook dedicado a la identificación de fósiles y, tras miles de reacciones, su sospecha empezó a tomar fuerza: no era una roca cualquiera.
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Ante la viralidad de la imagen, la BBC gestionó su análisis con el Servicio Geológico Británico (BGS). El dictamen fue claro: se trataba de un fragmento de crinoideo, un animal marino que apareció por primera vez en el período Cámbrico, hace más de 500 millones de años, y que aún tiene representantes vivos.
El doctor Jan Hennissen, paleontólogo principal del BGS, explicó que la pieza encontrada corresponde a varios discos del tallo del animal unidos entre sí, lo que se conoce como una columna. En este caso particular, el tallo se partió de forma longitudinal y se curvó, generando esa silueta que recuerda a una sonrisa.
Estos organismos poseen un tallo flexible fijado al fondo marino y una serie de brazos ramificados en la parte superior. Aunque son animales, su aspecto les valió el apodo de “lirios de mar”.
En la costa de Northumberland los restos de crinoideos son comunes. Sin embargo, casi siempre se encuentran discos sueltos del tallo, conocidos popularmente como las “cuentas de San Cuthbert”. Es muy poco habitual localizar una sección más grande unida.
La doctora Frances McIntosh, curadora de colecciones de English Heritage, recordó que desde el siglo XIV estos pequeños fósiles generaban interpretaciones espirituales. Se creía que estaban relacionados con San Cuthbert, un monje que llegó a la isla en el siglo VII y cuyo santuario fue considerado escenario de milagros. Durante siglos, las personas recolectaban esas piezas convencidas de que tenían un significado religioso.
En el caso del ejemplar hallado por Christine, el BGS indicó que probablemente procede de la Formación Alston, una caliza oscura con una antigüedad estimada de 350 millones de años.
Aunque recibió ofertas para venderlo, su descubrimiento seguirá en casa. Según dijo, a muchas personas les resulta divertido.
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