El gobierno del Reino Unido ha detenido temporalmente la demolición de partes de Grenfell Tower después de que familias de las víctimas advirtieran que emprenderían acciones legales si no se preservaban los muros donde se hallaron huellas de manos. Según notificó el Ministerio responsable, la decisión se tomó el 3 de marzo de 2026 tras la aparición de estos restos físicos y demandas formales por parte de las familias.
El incendio ocurrido en junio de 2017 devastó el edificio de 24 pisos, ubicado en uno de los barrios más acomodados de Londres, y provocó la muerte de 72 personas. Reuters detalló que las tareas de demolición habían comenzado en septiembre del año pasado y que el proceso se desarrolla bajo la observación atenta de los allegados a las víctimas.
Durante las visitas previas a la demolición, las familias identificaron sectores de las escaleras donde permanecían huellas de manos, que creen pertenecen tanto a víctimas como a sobrevivientes, y una inscripción en árabe con la frase “Allahu Akbar” (“Dios es grande”). Ambos hallazgos se localizaban en pisos superiores a la novena planta y plantearon nuevas exigencias de resguardo durante los trabajos de deconstrucción.
La agencia internacional Reuters reportó que, tras identificar estos elementos, los familiares pidieron formalmente que se preservaran las zonas correspondientes para futuras investigaciones o memoriales. Las familias presentaron una carta previa de acción judicial la semana anterior, exigiendo una revisión judicial de la decisión de no conservar los muros situados por encima del noveno piso.
Grenfell Next of Kin (GNK), la organización representante de las familias afectadas, sostuvo que la ex vice primera ministra Angela Rayner prometió en 2025 que ciertas partes del edificio podrían preservarse para un memorial si la comunidad así lo decidía. GNK instó al gobierno a proteger esas áreas mientras continuaban las discusiones con familiares y diseñadores del monumento conmemorativo.
De acuerdo a fuentes de la organización, la protección fue asegurada solo porque las familias se vieron obligadas a recurrir a la vía judicial.
En respuesta a la solicitud de las familias, un portavoz del ministerio gubernamental responsable de la Grenfell Tower afirmó: “Debido a la acción legal en curso, hemos pausado las obras de deconstrucción en las áreas pertinentes”. La autoridad también informó que no se conservarían secciones ubicadas por encima del noveno piso, basando su decisión en la sensibilidad de la tragedia y la magnitud de la pérdida de vidas. Tanto las huellas como la inscripción árabe se encontraban precisamente en estos niveles.
Por otro lado, Grenfell Next of Kin calificó la medida como insuficiente y reiteró la importancia de preservar toda huella material que permita honrar la memoria de las víctimas, así como avanzar en el proceso de duelo colectivo y el diseño final del memorial.
La misiva legal remitida la semana pasada motivó que se estableciera una zona acordonada entre los pisos 12 y 14, donde la demolición permanece suspendida a la espera de la respuesta oficial al documento judicial. En el resto del edificio, las tareas de demolición prosiguen de acuerdo con la planificación inicial.
El equipo jurídico estatal comunicó que las obras entre los pisos 12 y 14 estarían detenidas temporalmente, a la espera de una resolución a la controversia planteada por las familias. Diferentes actores sociales han recordado que la gestión del legado de la Grenfell Tower concentra uno de los debates más sensibles de la memoria contemporánea en el Reino Unido.
Finalmente, se confirmó que la inscripción “Allahu Akbar”, hallada entre los pisos 17 y 18, ya fue destruida durante el proceso de demolición.


