En este 2026, el último año de mandato de Ron DeSantis, Florida podría convertirse en un territorio clave para los centros de datos y la inteligencia artificial. Si el plan se concreta, el estado comenzaría una competencia con California, gobernado por Gavin Newsom, en donde la industria tiene una sólida importancia en la economía. Mientras tanto, en la Legislatura estatal se discuten leyes sobre la transparencia de las compañías y los acuerdos de confidencialidad.
Desde que la tecnología se convirtió en un negocio fructífero, Silicon Valley se consolidó como uno de los focos más importantes de la actividad. Con el auge de la IA, California recogió los frutos de un negocio próspero, pero ahora podría tener un nuevo competidor. En el último año de mandato de DeSantis, los empresarios miran a Florida como un destino adecuado para instalar sus bases.
Un informe de Tampa Bay Times indica que históricamente, las empresas tecnológicas han evitado Florida debido al riesgo de huracanes y posibles interrupciones en la red eléctrica.
No obstante, la industria ahora argumenta que su presencia podría beneficiar al estado. Esto se debe a que sus altos pagos por consumo eléctrico podrían financiar la modernización y resiliencia de la red contra tormentas.
“A medida que analizamos los impulsores de la demanda y las oportunidades en las que la industria puede seguir creciendo, creo que Florida está en esa conversación", expresó al respecto Dan Dorio, vicepresidente de políticas estatales de la Coalición del Centro de Datos.
En este escenario, existen proyectos en marcha que podrían beneficiar ampliamente al estado en materia económica. El informe cita algunos proyectos que ya están en marcha en el territorio de Florida:
Además de estos proyectos específicos, el informe cita que existen otras iniciativas en etapas exploratorias.
Durante las audiencias de tarifas de Florida Power & Light el año pasado, representantes legales de la Florida Energy for Innovation Association confirmaron que actúan en nombre de empresas que han firmado acuerdos confidenciales para investigar la construcción de centros de datos en el estado.
A pesar del impulso económico que podría darle la industria a la jurisdicción, existe una preocupación creciente entre políticos y residentes sobre si estas instalaciones elevarán los costos de electricidad para los ciudadanos.
Para mitigar esto, la industria sostiene que está dispuesta a cubrir los costos de infraestructura necesarios para que el gasto no recaiga en los residentes.
Por otro lado, los grupos ambientales advierten que los centros de IA pueden requerir millones de litros de agua al día para sus sistemas de enfriamiento. La mayoría de las comunidades no tienen el excedente necesario para soportar esta demanda sin impactar en el suministro local.
Como parte de la preocupación ambiental, los expertos indican que, para casos de emergencia, muchas instalaciones cuentan con generadores de diésel. Estos generadores emiten un humo negro que puede afectar directamente la salud de los residentes que vivan en las cercanías de los centros.
En la actualidad, se discuten algunos proyectos que apuntan a abordar el uso de acuerdos de confidencialidad (NDA) entre las empresas tecnológicas y los funcionarios públicos:


