El interior de un auto es un espacio cerrado donde los olores se concentran con facilidad. La combinación de tapizado, alfombras, humedad ambiental, restos de comida y el propio uso diario genera una mezcla que los aromatizantes comerciales disfrazan, pero no eliminan. Por eso, muchos tapiceros y profesionales de la limpieza automotriz recomiendan un recurso más simple: un vaso abierto con granos de café en el posavasos.
Los granos de café tostado tienen una estructura porosa que los convierte en absorbentes naturales de olores.
No se trata solo de perfumar el ambiente con aroma a café, sino de una propiedad física: esos poros capturan las moléculas responsables de los malos olores.
Según el medio especializado Gizmodo, la cafeína del café contiene nitrógeno, y este compuesto aumenta la capacidad del carbono para absorber el azufre, uno de los principales responsables de los olores desagradables.
El mecanismo es similar al del carbón activado, utilizado industrialmente como filtro de olores.
Lo que nunca hay que olvidar es que los granos de café funcionan como “parche”: para problemas persistentes de olor, hay que atacar la causa principal, como el filtro del habitáculo o la presencia de humedad en alfombras y conductos del aire acondicionado.
Los aromatizantes de pino, vainilla o lavanda que se cuelgan del espejo retrovisor funcionan por adición: agregan un olor fuerte que compite con el mal olor, pero no lo eliminan. El café, en cambio, funciona por sustracción: absorbe las moléculas responsables del olor.
Sin embargo, especialistas también advierten que el café en sí acumula humedad, lo cual puede empeorar la situación si no se cambia a tiempo.
Si se vuelca, deja un olor permanente a café rancio. Por eso es importante tratar este método como un complemento de la limpieza profunda y no como un sustituto.
Antes de apagar el auto, recomiendan dejar el ventilador encendido unos cinco minutos con el aire acondicionado apagado. Esa práctica seca el evaporador y evita que quede humedad estancada, origen principal del olor a encierro.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.


