El conflicto en el estrecho de Ormuz ha comenzado a generar consecuencias directas sobre las rutas globales de transporte de hidrocarburos, destacó una nota de la agencia EFE.
El Canal de Panamá se perfila como una alternativa estratégica ante la incertidumbre en la región, y sus autoridades anticipan un cambio en los flujos comerciales hacia Asia.
El administrador del Canal de Panamá, Ricaurte Vásquez, indicó que el tránsito aumentará y cambiará de eje, desplazándose desde la costa este de Estados Unidos hacia destinos asiáticos.
Este pronóstico responde a la preocupación por la seguridad y la continuidad del tráfico en Ormuz, actualmente amenazado por la guerra de Irán.
Según datos oficiales, citados por EFE, por el estrecho de Ormuz circula entre el 20 y el 25 % del comercio marítimo mundial de hidrocarburos. Este cuello de botella conecta el Golfo Pérsico con el océano índico y es esencial para el suministro energético global. Las recientes tensiones han elevado el riesgo de interrupciones, lo que obliga a compañías y gobiernos a buscar rutas alternativas.
Vásquez subrayó que el Canal de Panamá desempeña un papel clave en la exportación de gas natural licuado (GNL) desde Estados Unidos hacia Asia.
En declaraciones a Fox News, explicó que “a lo largo de los años, hemos sido un canal importante para transportar GNL desde Estados Unidos a Asia”. Agregó que, en circunstancias habituales, Catar es el principal proveedor de GNL para Asia, pero la guerra en Ucrania desvió una parte importante de las exportaciones estadounidenses hacia Europa, sustituyendo el suministro ruso.
La situación actual sugiere que los precios del GNL podrían incrementarse a corto plazo. Vásquez advirtió que “lo que vemos es que probablemente los precios del GNL subirán, lo que significa que el costo actual del inventario en el buque aumentará”. Esto podría impactar tanto a los compradores asiáticos como a los consumidores finales, en un contexto de volatilidad energética internacional.
Mientras tanto, el Pentágono confirmó que estudia distintas alternativas para proteger la navegación en el estrecho de Ormuz. Entre las opciones consideradas figuran nuevas operaciones de escolta para los buques que atraviesan la zona, aunque por ahora no se ha precisado cuándo podrían comenzar estos despliegues.
Las autoridades estadounidenses, con el presidente Donald Trump a la cabeza, han endurecido su postura frente a Irán. Trump advirtió que responderá con fuerza a cualquier intento de interrumpir el flujo petrolero en el estrecho y afirmó que evalúa la posibilidad de tomar el control completo del paso estratégico.
La coyuntura tensa en Oriente Medio está forzando a los operadores marítimos a reevaluar sus rutas tradicionales. El Canal de Panamá podría absorber parte del tránsito que normalmente cruza Ormuz, especialmente en lo que respecta al transporte de GNL y otros hidrocarburos hacia Asia.
En síntesis, la situación en el estrecho de Ormuz está provocando ajustes inmediatos en el comercio marítimo global, con el Canal de Panamá posicionado para asumir un papel más relevante. Las implicancias económicas y logísticas de este cambio se irán definiendo a medida que evolucionen los acontecimientos en la región del Golfo Pérsico.


