El canal rojo aduanero es el nivel más estricto dentro del sistema de control de importaciones en la Argentina. Cuando una operación queda asignada a este canal, la mercadería debe pasar por una verificación documental completa y una inspección física obligatoria antes de poder ser liberada.
En el marco de los cambios recientes en el comercio exterior, el Gobierno introdujo modificaciones en el funcionamiento de estos controles, los procedimientos de verificación y la forma en que se realizan las inspecciones.
El sistema de selectividad de la Aduana determina el nivel de control que debe atravesar cada operación de importación.
Según el análisis de riesgo, las destinaciones pueden ser asignadas a tres canales principales:
Cuando una importación pasa por canal rojo, la Aduana puede abrir el contenedor o los bultos para verificar que la mercadería coincida con lo declarado.
Las importaciones asignadas a canal rojo deben atravesar una serie de verificaciones antes de que la carga pueda salir de la zona aduanera.
Entre los controles más habituales se encuentran:
Este procedimiento busca detectar posibles irregularidades en la importación, como diferencias en la declaración o problemas de valuación.
En el inicio de la actual gestión se introdujeron modificaciones en el sistema de verificación aduanera que impactan directamente en el canal rojo.
Uno de los cambios más importantes fue la eliminación de la participación de cámaras empresarias y asociaciones sectoriales en las inspecciones físicas, que antes actuaban como observadores en algunos controles.
Con la nueva normativa, las verificaciones quedan exclusivamente a cargo del personal de la Aduana.
Otra modificación relevante es la implementación de un procedimiento que permite trasladar contenedores con canal rojo o naranja a depósitos fiscales para realizar allí las inspecciones.
Para poder hacerlo se deben cumplir ciertos requisitos:
El objetivo es agilizar las inspecciones y reducir demoras en los puertos.
El canal rojo sigue siendo el nivel más estricto de control dentro del sistema aduanero.
Sin embargo, los cambios recientes buscan simplificar el procedimiento y reducir la intervención de actores externos en las inspecciones, mientras la Aduana mantiene el control sobre las operaciones que presentan mayor riesgo.
Para los importadores, esto significa que las verificaciones continúan cuando el sistema lo determina, pero con procedimientos más claros y centralizados en el organismo aduanero.


