México vive un momento crucial para las industrias creativas. Complejo, desafiante, emocionante. Particularmente si lo vemos desde los emprendedores y gestores de proyectos culturales, tanto públicos como privados, que ya no pueden depender del financiamiento del Estado, que es cada vez más insuficiente, y necesitan diseñar modelos y mecanismos que den sostenibilidad a una economía cultural cada vez más diversa.
Con el propósito de apoyar a este sector que contribuye con casi 3% al Producto Interno Bruto del país, el British Council en México ha trabajado en varias líneas que se traducen en formación de liderazgos creativos, impulso a emprendedores de iniciativas culturales y fomentar la conversación y el intercambio de experiencias que acorten la curva de aprendizaje de quien van comenzando y reduzcan la tasa de fracasos y frustraciones.
Este jueves, en la Universidad Centro, especializada en industrias creativas, se dieron cita agentes culturales provenientes de diversos lugares del país, convocados por el British Council, para celebrar una jornada denominada "Becoming Commons: Encuentros de Gobernanza Cultural 2026".
El conversatorio inaugural "Enredando la gobernanza cultural" estuvo integrado por Katalina Silva, de Enigma Creative, gestora de Tijuana Design Week; Carlos López, director del Instituto de la Cultura y las Artes de Cancún; Rafael Paredes, coordinador de Cultura Comunitaria en el Ayuntamiento de Guadalajara; Verónica Bernal, directora del Festival de Música de Morelia y, como moderadora, Miriam Gastelum, de Fundación Coppel, aliada estratégica del encuentro.
En el panel versó sobre cuáles han sido los desafíos que estos líderes culturales han enfrentado en sus respectivas trincheras, en términos de organización, gestión financiera e impulso de políticas públicas culturales.
La primera al turno fue Verónica Bernal, quien compartió cómo el Festival de Música de Morelia cambió la relación de dependencia en un 80% del presupuesto público a un modelo de gestión donde actualmente 75% del financiamiento se consigue desde la iniciativa privada, 15% de entes gubernamentales y 5% de ingresos propios provenientes de los conciertos que tienen costo durante el festival, en virtud de que la mayoría son gratuitos.
Bernal compartió también cómo se está acercando la música clásica a las poblaciones de Michoacán –tocar a Mozart en Sahuayo, por ejemplo– o cómo se integra a la compañía de un tren, que pasa dejando una estela de mala imagen, a un proyecto para financiar un coro infantil en una comunidad apartada, en un "estado como Michoacán, donde las buenas noticias solo parecen ser el Festival de Música y el Festival de Cine".
Por su parte, Rafael Paredes, explicó el proyecto de Cultura Comunitaria en Guadalajara y cómo un colectivo de agentes culturales independendientes llegó a encabezar la Dirección de Cultura Municipal para cambiar el modelo de gestión hacia un enfoque de derechos culturales, actualizando el marco normativo, abriendo puntos de cultura territoriales, promoviendo estancias artísticas vecinales, entre otras acciones.
Katalina Silva contó el desafío que ha significado la gestión del Design Week en la zona transfronteriza de Tijuana-San Diego, mediante un modelo de gobernanza distribuida entre ambas urbes y el esfuerzo de traducción cultural constante para optar por mejores prácticas de gestión.
Finalmente, Carlos López, productor escénico de carrera, compartió los logros que han hecho de Cancún, además del emblemático destino de playa, un municipio al que hay que voltear a ver por la oferta cultural que está desplegando. Con compañías de teatro, coro y danza; con una Muestra Nacional de Teatro que convocó a más de 70 mil espectadores el año pasado, imponiendo récord histórico; un programa de alcance territorial de llamado "Arte y cultura en cada rincón de Cancún"; un coro municipal triunfando en el prestigioso Festival “Praga Cantat”; pero sobre todo, lo impensable, cómo logró pasar el presupuesto de Cultura de 30 a 125 millones de pesos.
Programa de liderazgo creativo
¿Qué tienen en común estos cuatro gestores culturales?, Además de la creatividad para sortear las vicisitudes cotidianas, forman parte del Creative Leadership Programme (CLP, programa de formación de liderazgos culturales), impulsado desde hace seis años por el British Council México, que este año, y durante este encuentro, culminó con un total de 76 gestores y líderes de todo el país y desde los espectros público y privado que hicieron parte del programa y cuyo estudio de impacto puede consultarse en el link al final de esta nota.
Al respecto, y en entrevista con El Economista, Isabel Gil, directora de Cooperación Cultural y Educativa y jefa de Artes del British Council México expone: "el programa Liderazgo Creativo, que es el que hoy culminamos, se enfocaba justamente en seleccionar a líderes creativos y culturales de diferentes partes del país que estuvieran en cualquier tipo de institución, o sea, que fueran emprendedores, que lideraran un museo público o privado, una orquesta, un coro, gestores, los perfiles son muy distintos, pero para darles herramientas claves de liderazgo y de gobernanza. Porque al final del día lideran las instituciones culturales del país, no importa en qué localidad".
"Estos líderes tienen que tomar decisiones todos los días, de a quién contratas, de qué programas, de cómo resuelves si tienes un sindicato, cómo financias el futuro de tu organización, cómo te posicionas, o sea, todo el tiempo están teniendo que tomar esas decisiones. Y a veces es muy difícil tener acceso a continuar formándose", añade.
Gil explica que, en este contexto, el CLP dotaba de un año de mentoría a los líderes y sus proyectos, que incluía una residencia temporal en el Reino Unido para tener acceso a un programa de liderazgo y gobernanza en alguna de las mejores universidades del país, para desarrollar capacidades, conocimientos, herramientas, y hacer conexiones, que les ayuden a regresar a sus instituciones con más información y con más herramientas; finalmente, British Council facilitaba el terreno para poder hacer coworking y alianzas dentro del sector de las industrias creativas.
Entre los 76 proyectos que participaron en el programa también destacan el Museo Cabañas, de Guadalajara; Faro de Cine, de Cancún; Cine Documenta, de Querétaro; Hacer Común (artesanías), de Oaxaca; Abierto Mexicano de Diseño, de Ciudad de México, entre otros.
Isabel Gil explicó que el CLP concluye porque "no se pueden mantener los recursos enfocados en un mismo proyecto todo el tiempo". Refirió que se están evaluando alternativas para redireccionar esos recursos para atender otras necesidades y financiar otras iniciativas. Sin embargo, dejó algo claro: "Desde el British Council estaremos impulsando la economía creativa, con un ángulo de inclusión, de diversidad, de intercambio cultural, sin lugar a duda, en donde México y Reino Unido, desde un piso parejo, encontremos donde generamos valor de manera conjunta”.
El encuentro cerró con un panel en el que participaron Sian Prime y John Newbigin, dos grandes promotores del rediseño de la economía creativa en Reino Unido en los últimos años, que ha redundado en que la contribución de su sector cultural al PIB esté alrededor del 7 por ciento.
Estudio de impacto del Creative Leadership Programme.
https://www.britishcouncil.org.mx/sites/default/files/estudio_de_impacto_clp_2024.pdf


