Esta semana fue de ‘tarjetas rojas’ para el futbol mexicano: Luis Malagón se perderá el Mundial 2026 gracias a una ruptura del tendón de Aquiles, y ahora, el jugador Marcel Ruiz es baja gracias a una lesión.
A través de un comunicado, el club bicampeón Toluca informó que, tras su encuentro con San Diego en la Copa de Campeones de la Concacaf 2026, el mediocampista sufrió una lesión mayor que requerirá cirugía.
“El Deportivo Toluca FC informa que nuestro jugador Marcel Ruiz presentó una ruptura de ligamento cruzado anterior y lesión de menisco medial de la rodilla derecha durante el juego de ida de octavos de final de la Copa de Campeones de la Concacaf en San Diego", explica el club.
Gracias a la gravedad de sus lesiones, el futbolista del Toluca necesitará una cirugía y recuperación prolongada, aunque no se determinó cuánto tiempo estará fuera Marcel Ruiz.
“Nuestro mediocampista será sometido a una cirugía en los próximos días y el tiempo de recuperación dependerá de su evolución. Todos quienes formamos parte de esta institución lamentamos lo sucedido y nos solidarizamos con él deseándole pronta recuperación”, agrega el club mexiquense en su mensaje.
La lesión de Marcel Ruiz le va a impedir regresar a la cancha por lo menos en algunos meses, con lo que, además de quedar fuera del torneo de Clausura 2026 de la Liga MX, tampoco le será posible jugar en el Mundial de la FIFA.
Con esto, se suma a Luis Ángel Malagón y su rotura del tendón de Aquiles; ambos futbolistas están considerados como baja para el torneo que se juega en México, Estados Unidos y Canadá.
De acuerdo con el comunicado del Toluca FC, Ruiz sufrió la ruptura del ligamento cruzado anterior (LCA) acompañada de una lesión del menisco medial, un diagnóstico frecuente cuando un jugador sufre una torsión brusca durante un partido o entrenamiento.
Esta combinación de daños en la rodilla suele implicar meses de recuperación y, en muchos casos, cirugía, por lo que se considera una de las lesiones más complejas dentro de la medicina deportiva.
El ligamento cruzado anterior es uno de los cuatro ligamentos principales de la rodilla. Se encuentra en el centro de la articulación y conecta el fémur con la tibia, ayudando a controlar el movimiento hacia adelante de la tibia y la estabilidad rotacional de la rodilla.
De acuerdo con información clínica de la American Academy of Orthopaedic Surgeons, este ligamento es fundamental para actividades deportivas que implican cambios de dirección, frenadas rápidas, saltos o giros, movimientos muy comunes en el futbol.
Cuando el ligamento se estira más allá de su capacidad o se rompe, la rodilla pierde estabilidad. Según la Mayo Clinic, las rupturas del LCA suelen producirse por:
En muchos casos, el deportista siente un “chasquido” en la rodilla seguido de dolor intenso e inflamación casi inmediata.
Dentro de la rodilla existen dos estructuras de cartílago llamadas meniscos, cuya función es actuar como amortiguadores entre los huesos de la articulación. Estas piezas ayudan a distribuir el peso corporal, absorber impactos y estabilizar la rodilla.
El menisco medial, también conocido como menisco interno, se ubica en la parte interior de la articulación. Según MedlinePlus, esta estructura es particularmente vulnerable a lesiones cuando la rodilla se tuerce con fuerza o cuando el pie permanece fijo en el suelo mientras el cuerpo gira.
Una lesión del menisco medial puede implicar desgarros parciales o completos del cartílago, lo que genera dolor, inflamación, sensación de bloqueo en la rodilla y dificultad para doblar o estirar la pierna.
En traumatología deportiva es común que una ruptura del ligamento cruzado anterior ocurra junto con otras lesiones en la rodilla. Investigaciones citadas por la American Academy of Orthopaedic Surgeons indican que muchos pacientes con ruptura de LCA también presentan daño en el menisco o en el cartílago articular.
Esto sucede porque el mecanismo que rompe el ligamento —una torsión violenta o hiperextensión de la rodilla— también puede comprimir o desgarrar el menisco cuando queda atrapado entre el fémur y la tibia.
El tratamiento depende del grado de la lesión y del nivel de actividad del paciente. En personas que practican deportes de alto rendimiento, como la del futbolista del Toluca, la ruptura completa del LCA suele tratarse con cirugía reconstructiva, mientras que el menisco puede repararse o recortarse según el tipo de desgarro.
La reconstrucción del ligamento se realiza generalmente mediante artroscopia, una técnica quirúrgica mínimamente invasiva en la que se reemplaza el ligamento dañado por un injerto de tendón.
Posteriormente, el paciente debe seguir un proceso de rehabilitación que incluye fisioterapia, fortalecimiento muscular y reentrenamiento funcional.
En deportistas profesionales, el regreso a la competencia puede tardar entre 6 y 12 meses, dependiendo de la evolución de la rodilla y del programa de rehabilitación. Por ello, Ruiz es la segunda baja de México en el Mundial 2026.


