Eileen Higgins, alcaldesa de Miami, en Florida, presentó una nueva resolución que aborda la contaminación del medioambiente y busca establecer políticas firmes para el ayuntamiento. El plan apunta a eliminar los plásticos de un solo uso en diversas actividades vinculadas al municipio, por lo que se aplicará a todos los contratos de la ciudad.
Pocos meses después de asumir su mandato, Higgins ya avanza con importantes modificaciones en una de las ciudades más turísticas de Florida, con una medida copatrocinada por el comisionado del Distrito 2 Damian Pardo. La nueva política, según un comunicado de prensa, tiene el objetivo de enfrentar problemas ambientales y sanitarios críticos en la jurisdicción.
En síntesis, la acción que tomó la alcaldesa de Miami impacta de la siguiente manera:
A su vez, Higgins resaltó la acción como parte de su compromiso de proteger la Bahía Biscayne, reducir la basura en los vecindarios y mantener los residuos plásticos fuera del sistema de aguas pluviales, canales y vías fluviales.
“Los residentes de Miami están cansados de ver plástico en nuestras calles, desagües pluviales y vías fluviales, y tienen razón en exigir medidas”, declaró la alcaldesa.
En esa línea, sostuvo que “no hay motivos para seguir usando materiales desechables ni poliestireno cuando existen opciones compostables fácilmente disponibles y asequibles".
El texto de la oficina de Higgins indica que los plásticos suelen tardar cientos de años en descomponerse. Las autoridades también han detectado microplásticos en la vida marina, el torrente sanguíneo y el tejido orgánico humano, lo que aumenta la preocupación por sus posibles efectos sobre la salud.
La problemática es particularmente acuciante en áreas naturales, como playas y zonas verdes. En Miami, estos son los lugares a los que más acuden los turistas, tanto de manera individual como para asistir a festivales y eventos públicos.
De acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA, por sus siglas en inglés), la contaminación plástica es persistente y puede tardar entre 100 y 1000 años en descomponerse, lo que depende finalmente de las condiciones ambientales.
Una vez en el medio ambiente, el material puede degradarse en microplásticos, cuyo tamaño oscila entre cinco milímetros y un nanómetro. Esto representa una de las formas de contaminación más peligrosas para la vida marina.
En 2024, la Junta de Comisionados del Condado de Miami-Dade aprobó una resolución para eliminar los plásticos de un solo uso en el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA), el Puerto de Miami, parques y edificios gubernamentales.
La iniciativa en aquel año fue liderada por Higgins, quien destacó entonces las regulaciones similares en otras terminales alrededor del mundo. “Las nuevas tiendas y restaurantes en el aeropuerto tendrán que ofrecer, en la mayor medida posible, productos que no sean de plástico”, expresó entonces, informó CBS News.
Esta medida, que funcionó como un paso previo para la nueva política en la ciudad del Estado del Sol, tampoco se aplica a empresas privadas fuera de las sedes del condado.


