El uso de contenedores oficiales para sacar la basura será obligatorio en Nueva York para las propiedades con hasta nueve unidades residenciales, una medida impulsada por el Departamento de Saneamiento de la ciudad (DSNY, por sus siglas en inglés) para mejorar la limpieza urbana.
La normativa prevé multas de entre US$50 y US$200 para quienes no utilicen estos recipientes cuando comiencen los controles previstos para junio, aunque algunos residentes todavía esperan recibir los suyos debido a retrasos en la distribución, según reportó Gothamist.
El NYC Bin es el recipiente oficial que deben usar determinadas propiedades residenciales para colocar la basura para la recolección municipal.
Según explica el Departamento de Saneamiento de Nueva York, la norma aplica para:
La ciudad impulsa este sistema para mantener los residuos cerrados y reducir la presencia de ratas, un problema histórico en las calles de Nueva York.
Las reglas sobre el manejo de residuos comenzaron a aplicarse en etapas.
De acuerdo con la información oficial del DSNY:
El programa forma parte de la política de contenerización de residuos residenciales impulsada por la ciudad para modernizar el sistema de recolección.
El incumplimiento de esta norma puede derivar en sanciones económicas que aumentan con cada infracción.
Según el Departamento de Saneamiento, las multas previstas son:
La ciudad sostiene que la medida busca evitar que las bolsas de basura queden expuestas en la vía pública y mejorar la higiene en los barrios.
A pesar de la implementación del programa, algunos residentes todavía esperan recibir sus recipientes.
De acuerdo con datos citados por Gothamist a partir de funcionarios municipales:
De acuerdo con el Departamento de Saneamiento, los recipientes se encuentran disponibles en los siguientes sitios:
Esta iniciativa fue impulsada por el exalcalde Eric Adams con la finalidad de cambiar de manera radical la gestión de los residuos en Nueva York.
Como antecedente, Adams mostró uno de los contenedores como ejemplo del nuevo sistema en la presentación pública del programa en 2024, que tuvo lugar frente a la Gracie Mansion, residencia oficial del alcalde.
El objetivo de la ciudad es finalizar con la práctica de tirar bolsas de basura directamente en las veredas, una costumbre que generó problemas sanitarios y un aumento en la población de roedores durante décadas.


