La pasta es uno de los alimentos más consumidos a nivel mundial, pero su correcta preparación todavía genera dudas frecuentes. El chef italiano Davide Iafano explica cuánta sal debe añadirse al agua, en qué momento hacerlo y qué factores influyen en el resultado final. Sus recomendaciones, difundidas recientemente, apuntan a mejorar el sabor de la pasta y evitar errores habituales en la cocina doméstica.
Añadir la sal en una cantidad incorrecta es uno de los fallos más repetidos al cocinar pasta. Algunos cocineros la incorporan demasiado pronto, otros en exceso, lo que puede provocar que el plato quede insípido o demasiado salado.
Según Davide Iafano, estas dudas son constantes: “Recibo todos los días preguntas como ‘chef, ¿cuánta sal pongo en el agua de la pasta?’, ‘¿cuándo la pongo?’ o ‘¿cómo la pongo?’”.
Uno de los métodos más extendidos para calcular la sal es la conocida regla del 1, 100 y 10. Esta proporción sirve como referencia básica para la mayoría de preparaciones.
El chef explica que una cucharada mediana de cocina contiene unos 30 gramos de sal, por lo que recomienda usar aproximadamente un tercio de cucharada por cada litro de agua. No obstante, aclara que muchos cocineros ajustan la cantidad “a ojo” según el tipo de pasta y su experiencia.
Iafano señala que no todas las pastas absorben la sal de la misma manera. Existen varios elementos que modifican el resultado:
El chef destaca que el agua no tiene la misma composición en todas las ciudades y pone como ejemplo Roma, donde la salinidad final puede variar ligeramente respecto a otros lugares.
El punto de cocción también influye en el sabor. Una pasta al dente o semicruda absorbe menos agua y, por tanto, menos sal que una cocida en su punto justo. Saltear la pasta posteriormente en la sartén con parte del agua de cocción puede ayudar a intensificar el sabor.
Además, Iafano indica que el uso de sal gruesa o fina queda a elección de los comensales y recomienda salar el agua desde el inicio del proceso, ya que facilita la preparación y evita desperdiciar agua.
Para una preparación estándar de 400 gramos de pasta en una olla con cuatro litros de agua, el chef recomienda comenzar con unos 30 gramos de sal. Esta cantidad sirve como base para ajustar posteriormente según el gusto personal.
“Probar y ajustar es clave”, afirma Iafano, quien insiste en que es preferible quedarse corto al principio y corregir al final antes que excederse y arruinar la cocción.
Por Camila Paola Sánchez Fajardo

